
A veces pienso en ti. Me gusta recordarte. Me pongo las canciones que compartía contigo, las que me acompañaban esos meses que estabas, que fuiste. Me faltas mucho, aunque no lo sepas y aunque no quiera reconocerlo. Te escribo con lágrimas en los ojos. Me siento a imaginar aquel mar que nos mecía en nuestra primera noche juntos y el sonido de las olas. A la distancia pienso lo feliz que me hacia tenerte, tu gran corazón, y el dolor de no querer olvidarte. Te acuerdas cuando me mandabas fotos de la luna y sus colores, cuando pensabas en mí. Me acompañabas. De alguna manera, siempre me sentí comprendida y arropada. Me acuerdo lo mucho que me hacías reír cada vez que escuchaba tu voz y tu pasión por la vida. Quiero pensar que mi corazón sigue contigo aunque me parta en mil pedazos pensarte. A veces viajo al recuerdo de lo que fuiste, tu mar, tu puerto, tus coches, los paseos con tu hermano. Tu amor. Deciste contemplar la vida y compartirla conmigo. Así te recordaré.
L.