12.03.23

Todavía conservo tu camisa de rayas que parece llamarme desde el vestidor, en vez de deshacerme de ella, la guardaré como el amuleto de la moneda. Sé que te has ido, que ya no estás, pero el hecho de tenerla entre mis brazos me acerca a ti por un momento. Aún siento tu mirada amiga y llena de amor. La clase de amor que no querrías perder. Pienso en ti con lágrimas en los ojos pero con la emoción, la clase de emoción que nadie entendería. La foto de los dos sigue siendo real aunque no existamos juntos. Un día fuimos. Esta vez voy a permitirme sentirte presente. Crearé un espacio y tiempo para pasar el dolor. Has sido de las mejores cosas. No borraré tus fotos ni los viajes, me acompañaréis allá donde esté. Les haré un lugar en mi memoria. Aunque no lo sepas, me has dado una gran lección de vida. Fuiste más valiente que yo aunque eso significara romperme en pedazos y romperte en pedazos a ti también. Me enseñaste que el amor no lo puede todo. Aun así, la magia de los dos seguirá ahí, en alguna parte. Los recuerdos de aquella habitación donde me enseñabas la vida y los sueños están conmigo. Entre el mar, los libros, la música, el arte, me sigues apareciendo. Me gustaría compartirlo todo contigo y no puedo.

Hoy he pensado que llorar también cura el alma. Así que en eso estoy.

L.